El punto de partida
La intervención se estructuró alrededor de situaciones reales de atención, toma de decisiones y resolución de necesidades. Antes de desarrollar el contenido, se aclaró qué debía comprender el equipo y cómo ese aprendizaje debía reflejarse en su trabajo cotidiano.
La experiencia
El proceso integró servicio telefónico profesional, ética y valores, y creatividad aplicada a la experiencia. Cada eje se trabajó desde la reflexión, el análisis de casos y la construcción de respuestas prácticas.
La metodología permitió conectar el trato al cliente con la identidad de la organización y con la responsabilidad individual de cada colaborador.
Lo que buscamos fortalecer
Más que completar una actividad, el objetivo fue dejar criterios útiles para comunicarse mejor, decidir con responsabilidad y responder de manera creativa ante necesidades reales.
